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Las Infraestructuras de EE.UU ya sufren las consecuencias del cambio climático

En nuestro compromiso por el cuidado de la casa común, nos ha llamado la atención este texto que expresa cómo el cambio climático está afectando a las infraestructuras civiles de un país como los Estados Unidos de América y que hemos adaptado para compartir con nuestros seguidores.

Pero, ¿esta realidad sucede sólo en los EE.UU? Recordemos que los primeros en sufrir las consecuencias del cambio climático son los más débiles y vulnerables. Todos debemos tomar conciencia de las medidas que debemos tomar en nuestro comportamiento diario e incidir para que nuestros gobiernos apliquen políticas coherentes y respetuosas. Lee el texto…, te sorprenderá algo que es más común de lo que piensas y que puede estar sucediendo también en tu país.

 23 de junio de 2017,

Gran parte del suroeste de los Estados Unidos se está recuperando de una ola de calor tan severa que ha obligado a las aerolíneas a tomar tierra. En la costa del Golfo, millones de personas fueron puestas en alerta antes de la tormenta tropical Cindy, la cual causó inundaciones y apagones generalizados. El cambio climático ya está afectando a la economía y la seguridad, con riesgos para las infraestructuras críticas como carreteras, puentes, presas, infraestructuras de agua y energía o bases militares.

La infraestructura de la nación ya está en un estado precario, según la Sociedad Americana de Ingenieros Civiles. Gran parte fue construida asumiendo patrones antiguos de climatología con un cierto margen de la seguridad. Pero ahora, el cambio climático (En forma de olas de calor cada vez más frecuentes y severas; Inundaciones exacerbadas por el aumento del nivel del mar y el aumento de las lluvias torrenciales; Sequías; Incendios forestales…) está agregando un nivel adicional de riesgo. El desarrollo creciente en áreas de alto riesgo aumenta los daños potenciales. Los fondos monetarios para desastres relacionados con el clima van en aumento. Ya este año, cinco casos en todo el país han causado cada uno pérdidas superiores al millón de dólares. La vulnerabilidad de las infraestructuras es evidente y es probable que empeore sin acción.

Algunos ejemplos llamativos:

  • Las olas de calor no sólo obligan a las aerolíneas a cancelar los vuelos, como ha sucedido en Phoenix. A temperaturas más altas, los aviones necesitan velocidades de despegue más altas y pasarelas más largas para despegar, especialmente a altas altitudes. Sus capacidades de pasajeros y de carga también disminuyen.
  • El calor extremo y la sequía afectan la disponibilidad de energía hidroeléctrica y el funcionamiento de centrales eléctricas que dependen del agua como enfriador. Durante los últimos veranos calurosos, las centrales nucleares en Alabama se han visto obligadas a reducir la producción de energía o cerrar porque las temperaturas del agua se elevaron demasiado.
  • En 2012, la tormenta Sandy dejó a más de 8 millones de personas en 21 estados sin electricidad, dañando al menos 165 subestaciones eléctricas, grandes centrales eléctricas, 7.000 transformadores y 15.000 postes eléctricos.
  • El nuevo tramo oriental del Puente de la Bahía en Oakland, a través del cual viajan más de 270.000 vehículos cada día, fue diseñado y construido sin considerar el aumento del nivel del mar. Algunas de sus partes podrían quedar permanentemente bajo el agua con casi un metro de elevación del nivel del mar, un escenario probable para finales de este siglo. Lo mismo ocurriría con la mayor parte del aeropuerto de Nueva York, que dio paso a casi 30 millones de pasajeros el año pasado.
  • La costa del Golfo tiene muchas operaciones de petróleo y gas en tierras bajas extremadamente vulnerables a las inundaciones causadas por el aumento del nivel del mar y las tormentas. En el 2005, los huracanes Katrina y Rita bloquearon el 23% de la capacidad de refinación de los Estados Unidos, causando una caída significativa en la producción de gasolina y dando como resultado un repunte en el precio de la gasolina convencional.
  • La investigación de la Unión de Científicos Preocupados encuentra que muchas bases militares de los Estados Unidos están en riesgo de aumento del nivel del mar. Algunas podría perder entre 75% y 95% de su área de tierra a finales de siglo.
  • Los incendios forestales pueden amenazar las cuencas hidrográficas y dañar la infraestructura. En el verano de 2011, el incendio forestal de Las Conchas en Nuevo México amenazó a dos líneas eléctricas de alta tensión que entregan energía a unos 400.000 clientes y obligaron a las ciudades de Santa Fe y Albuquerque a cerrar los sistemas de suministro de agua contaminados por las cenizas.

Estas amenazas actuales y futuras son una llamada de atención. Deben planificarse nuevas inversiones en infraestructuras de larga duración y construirse -y mejorar la infraestructura existente- teniendo en cuenta las proyecciones científicas para el cambio climático. La legislación aprobada recientemente por California es un buen ejemplo de cómo empezar, la cual establece un grupo de trabajo de científicos del clima, ingenieros y arquitectos para desarrollar recomendaciones sobre cómo incorporar los impactos climáticos futuros al diseño y construcción de las infraestructuras. Limitar las emisiones de CO2 mediante la reducción del uso de combustibles fósiles es, por supuesto, esencial para contener el ritmo y la magnitud de los impactos climáticos. Es de sentido común dar prioridad a las inversiones en tecnologías de energía limpia, almacenamiento de energía y una red eléctrica modernizada.

El presidente Trump y el Congreso han expresado su gran interés en una inversión multimillonaria en infraestructura nueva y mejorada. Las empresas y las comunidades necesitan saber que pueden depender del funcionamiento seguro de los sistemas de transporte, agua y electricidad. Y los contribuyentes merecen saber que su dinero será invertido sabiamente, con el cambio climático futuro en mente.

 Por Rachel Cleetus, Economista principal y gerente de política climática con el programa de Clima y Energía de la Unión de Científicos Preocupados

Facilitado por Carmelite NGO

Fuente original: http://carmelitengo.org/pdf/onepage/7-10-17%20OPX.pdf

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